Nos dijeron que entre mujeres no hay riesgo. Pero no es cierto.
Y ese mito no solo desinforma: también nos deja sin herramientas reales para cuidarnos.
La sexualidad entre mujeres es diversa: no sigue guiones, se expande por el cuerpo, se reinventa en cada encuentro y encuentra placer en múltiples formas de contacto, encastres y movimientos.
Necesitamos métodos de prevención que se adapten a nuestra anatomía y permitan todo tipo de prácticas y movimientos.
¿Existe riesgo de ITS entre mujeres?
Sí.
Las infecciones de transmisión sexual (ITS) pueden transmitirse entre personas con vulva a través de:
- contacto directo entre genitales
- intercambio de fluidos
- sexo oral
- ingreso de virus y bacterias por microlesiones (dedos lastimados, encías, irritaciones, poros abiertos tras depilación, etc.)
Algunas de las ITS que pueden transmitirse son:
- VPH
- herpes
- sífilis
- clamidia
- gonorrea
Tratadas a tiempo, ninguna de estas infecciones debería comprometer la vida ni funciones vitales.
Sin embargo, muchas veces son asintomáticas o están infradiagnosticadas, y sus consecuencias pueden escalar si no se detectan.
Teniendo en cuenta que cada año se diagnostican más de 370 millones de ITS a nivel mundial, la situación no es menor. Necesita atención, información y soluciones concretas.
El problema: durante años no hubo opciones reales
Lo que se necesita es simple:
una lámina que cubra la vulva y evite el intercambio de fluidos.
Para ese fin, se ha improvisado de todo:
- láminas dentales
- papel film de cocina
- guantes
Y también se han desarrollado algunas buenas ideas, aunque con beneficios parciales y acceso limitado:
- barbijos de látex
- dedales
El método más común —y más confiable— sigue siendo la barrera de látex hecha a partir de un preservativo.
Es el único realmente testeado y accesible.
Pero aparece un problema evidente:
¿Sostener la barrera con las manos?
En todos lados repiten lo mismo: “sostener la barrera con las manos”.
Como si eso fuera posible. Como si fuera cómodo. Como si fuera sexual.
No hace falta entrar en lo político para verlo:
es una recomendación absurda.
Cualquiera que haya tenido sexo sabe que no es práctico, no es estable y rompe completamente el momento.
Vulvarnés: cuando el método funciona en la práctica
Ahí es donde entra Vulvarnés.
Vulvarnés toma el método que sí está probado —la barrera de látex hecha con preservativo— y lo vuelve usable, ya que la sujeta con un sistema de broches especializado.
Es un arnés en el que seque se coloca como una braga y permite:
- fijar la barrera de forma segura
- cubrir toda la zona genital y perianal
- liberar las manos
- mantener el movimiento y la continuidad del encuentro
Sexo seguro sin interrumpir el deseo
El Vulvarnés se prepara antes del encuentro.
- permite sexo oral, frote y penetración
- contiene los fluidos dentro de la barrera
- se mantiene en su lugar sin esfuerzo
Una forma real de cuidarnos
El Vulvarnés es reutilizable, sexy y adaptable a todos los tipos de cuerpo. La barrera de látex se puede realizar con todo tipo de condones.
Una vez colocado, queda seguro y cómodo sobre tu cuerpo, permitiéndote absoluta libertad de movimiento, para que disfrutes sin miedo.
¿Y las manos? Para tocar, agarrar, acariciar y disfrutar.





